A lo largo de este 2026, desde Coleccionismo Contemporáneo hemos intentado destacar y poner en valor algunas prácticas asociadas al coleccionismo que desplazan las representaciones tradicionales de lo que consideramos “coleccionar”. En ese contexto, una pregunta surgía una y otra vez al intentar debatir la idea de coleccionismo con diferentes actores de las artes visuales latinoamericanas: ¿Es posible pensar un coleccionismo capaz de desarticular las representaciones sociales